miércoles, 18 de mayo de 2016

El vigor de la cocina tradicional

En el día de hoy apostamos por la cocina tradicional, y curiosamente, en un lugar que se ha caracterizado por su cocina innovadora y de vanguardia, que no es otro que la Bella Easo. En esta maravilla de ciudad visitamos un lugar con historia y solera, el Asador Portuetxe. Aunque no me lo van a creer, a pesar de su ubicación lejana al mar, originalmente este edificio fue la casa Jefatura del Puerto. Un espacio que ya por sí sólo, aun cuando no se vaya a disfrutar de sus bondades gastronómicas, merece una visita, dado que se trata de un caserío muy especial con más de 400 años de historia, formando parte del patrimonio histórico de San Sebastián por méritos propios.







Y sí, como les acabo de adelantar, se trata de un restaurante clásico, en el cual la cocina tradicional es toda una declaración de intenciones; el mejor pescado, marisco y carne de la zona en el plato. Y acorde con dicho tipo de gastronomía, un espacio rústico, si bien al mismo tiempo con una estética adecuada y elegante. A todo ello habría que unir la simpatía y cercanía de todo el personal, con lo que la predisposición del comensal para disfrutar de todo lo que va a ocurrir a partir de dicho momento es infinita.







Sabiendo, que el símbolo del lugar era la chuleta nos dijimos, ¿y aparte de esto qué? Pues unos buenos entrantes ligeros para ir abriendo boca. En primer lugar, anchoas frescas con aceite y ajo. Simple, pero magnífico, puesto que la materia prima era espectacular. Es más, les diría sin ningún miedo a equivocarme, que fueron las anchoas más deliciosas que he tenido el placer de probar.




Sigamos. Dentro de su filosofía tradicional, un plato un poco más innovador: endivias con salmón y txangurro. Pues que les voy a decir que no sepan ya, si el producto es local, miel sobre hojuelas. Huertas cercanas hacen las delicias de todos nosotros, y además la preparación del txangurro en sus distintas modalidades es una de las señas de identidad de la cocina guipuzcoana. Éxito total.




A continuación una de las mayores maravillas gastronómicas: revuelto de zizas. Las zizas son unas setas de primavera, que para muchos son las auténticas reinas del templo micológico. Aroma delicado, gusto especial y una densa y jugosa carne las caracterizan. Difícil de encontrar en nuestros restaurantes, por lo que cuando se da la oportunidad, se consigue cumplir un irrepetible sueño gastronómico. Y si todo se cuaja con unos huevos de caserío...



Y hablando de joyas, ¿qué les parece unas habitas frescas con jamón? Ya ven, más verdura del tiempo, especial y de calidad. En mi humilde opinión, otra de las joyas de nuestra tierra. La verdad sea dicha, si les ofrecen este manjar en plena temporada, no lo duden, es un ofrecimiento irrechazable. Puro deleite lo allí vivido.






Para terminar, como no podía ser de otra manera, el inolvidable chuletón de buey con pimientos caseros y unas patatas fritas de verdad, que lograban que el auténtico protagonista no desmereciera ¡¡Son tantas las ocasiones en las que este complemento nos deja un mal sabor de boca del conjunto de plato!! No fue el caso, además como se pueden imaginar, la carne fue digna acreedora de los mayores premios gastronómicos.



Postres también caseros e igualmente acertados. Una exquisita tarta de queso con personalidad; no la típica tarta de queso con esa salsa de frambuesa industrial, sino una tarta de queso natural con sabor al auténtico queso que produce la conocida oveja de raza lacha de la zona.








Y finalmente, otros dos postres más. Por un lado, el sorbete de limón con cava, y por otro, los petit choux con un chocolate. En el primero, quizás se les fue la mano con el cava; en cuanto al segundo, no hay queja alguna. Los pastelitos no pecaron de contundentes, sino al contrario, resultaron ligeros, y el chocolate, excelente.





Ya ven, lo clásico nunca muere. El Portuetxe es dignísimo ejemplo de ello.



Última visita: 07/05/16


Portuetxe kalea, 43
20018 Donostia

943 21 50 18

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